VILLA ROMANA DE CARRANQUE

 

LA BASILICA

A unos trescientos metros al norte de la mansión se encuentran las ruinas de un enorme edificio, 60 metros de largo por 40 de ancho. Este edificio debió de ser uno de los monumentos romanos más importantes de su época en España,  tanto por sus dimensiones como por su decoración, la riqueza de sus materiales y la espectacularidad de su arquitectura.

                Fue diseñado probablemente por un arquitecto de la parte oriental del imperio. Constaba de un gran espacio de planta en cruz griega cubierta por una cúpula, posiblemente decorada con mosaico, y a una altura aproximada de unos quince o dieciséis metros. Este espacio estaba precedido de un corredor o columnata de tres naves. Algunas de las columnas han sido encontradas en la excavación.

                

La decoración se ha perdido casi en su totalidad, pero han quedado restos que demuestran el lujo que tuvo este edificio en su momento. Los restos encontrados son diversos tipos de mármoles, pórfidos y serpentina, casi todos traídos de Oriente, que decoraban los suelos y zócalos, formando dibujos geométricos y florales. Esto es lo que se llama en el mundo de la arqueología, OPUS SECTILE. Los techos, paredes y bóvedas estaban decorados con mosaicos parietales, con teselas de pasta vítrea, mucho más ligeras que las de mármol. Se han encontrado gran cantidad de teselas, pero desafortunadamente ningún fragmento de mosaico importante. Las columnas son de mármol, al parecer de una cantera turca que podría  haber sido propiedad del emperador Teodosio. Los capiteles, también de mármol blanco, son de estilo corintio con sus típicas hojas de acanto.

   
Reconstrucción del posible alzado de la basílica. Norte Posterior

 
Reconstrucción de la posible sección longitudinal

                El uso al que fue destinado este edificio es un tanto incierto. Algún arqueólogo sostiene que fue iglesia, pero el edificio carece de ábside en su cabecera, elemento constructivo imprescindible en una iglesia paleocristiana, aunque sí han aparecido restos arqueológicos que demuestran que se utilizó como iglesia. Sin embargo, no está claro, que lo  fuese desde su origen. Por otro lado,  en un extremo del edificio existía una habitación de planta cuadrada y con ábside en los cuatro laterales,  que estuvo cubierta por una cúpula de ladrillo. Esta estancia podía haber sido  un mausoleo, donde se habría enterrado a Materno, o un batisterio, elemento imprescindible en una basílica cristiana. De confirmarse que este edificio fue basílica desde su origen, estaríamos ante la iglesia más antigua de España.